Diseñar un personaje que se lea en tres líneas

Del boceto suelto a la silueta reconocible

Trabajamos con un personaje inicial que tenía demasiados detalles y no se sostenía en tamaños pequeños. El módulo propone reducir la forma a tres trazos esenciales y probar la lectura en distintos fondos. Se revisan proporciones, contraste de silueta y coherencia con la paleta del proyecto. El resultado es un personaje que funciona igual en un icono que en una escena completa.

El ejercicio empieza con la silueta en negro plano. Si desde ahí no se distingue la postura ni el gesto, ningún color lo va a salvar. Después vienen las pruebas de reducción: el mismo personaje a 32, 64 y 128 píxeles, sobre fondo grafito y sobre fondo claro. Casi siempre la versión que sobrevive a los tres tamaños es la que menos elementos tiene.

La paleta del proyecto marca el límite. Un personaje con violeta y turquesa bien distribuidos aguanta más detalle que uno con colores planos. Pero el detalle nunca debe competir con la lectura: si el ojo tiene que decidir entre el contorno y el relleno, el contorno gana siempre.

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