Lo que dicen quienes ya terminaron un módulo

Estos comentarios vienen de estudiantes que entregaron un proyecto completo: un personaje, un storyboard o una pantalla funcional. No hay valoraciones de estrellas ni frases sueltas de una clase; cada uno describe qué cambió en su forma de trabajar después del laboratorio.

Entré dibujando personajes con demasiado detalle y salí con uno que se sostiene en un icono de veinte píxeles. Lo que más me sirvió fue revisar la silueta con el grupo cada semana, no la teoría.

Camila R. — Módulo de personajes, entrega final en marzo

El ejercicio del storyboard de dos segundos me obligó a quitar la mitad de las viñetas. Al comparar el boceto con el prototipo entendí qué información sobraba de verdad, no en abstracto.

Diego M. — Módulo de narrativa digital

Rehice una pantalla quitando los textos de ayuda y dejando solo señales de profundidad y respuesta al toque. Tardé dos versiones en confiar en que se entendía sin explicaciones.

Renata V. — Módulo de interfaz interactiva

Si quieres ver el proceso detrás de estos proyectos, en la página de evidencia están los ejercicios y prototipos que se revisan en cada laboratorio.

Colaboraciones que sostienen el programa

Los módulos de Playstargames se construyen junto a estudios, escuelas y colectivos que aportan casos reales, revisión de materiales y espacios donde probar prototipos con público.

Las colaboraciones se renuevan por periodos de un semestre. Si tu estudio trabaja en animación, narrativa o diseño de interacción y quiere sumarse al calendario, escríbenos a info@playstargames.com.

Lo que sostiene el trabajo del laboratorio

En Playstargames no evaluamos a nadie con cifras de escaparate. Lo que puedes comprobar aquí es cómo se construyen los módulos, qué se corrige en cada entrega y por qué un ejercicio de storyboard o una prueba de interfaz terminan siendo material real de portafolio.

Corrección sobre piezas concretas

Cada módulo parte de un archivo propio: un personaje, una pantalla, una transición. Las revisiones se hacen sobre ese archivo y no sobre teoría general, así que sabes exactamente qué cambió entre la primera y la última versión.

Prototipos antes que presentaciones

Preferimos un prototipo navegable a una lámina pulida. En el laboratorio interactivo se prueba el toque, el tiempo de respuesta y la lectura en tamaños pequeños antes de dar por bueno cualquier diseño.

Un ritmo que no depende de la prisa

El desarrollo es gradual y admite semanas flojas. Los ejercicios se acumulan en el estudio digital y en la galería de conceptos, de modo que el avance se ve por lo que queda guardado, no por lo que se promete al inicio.

Si quieres ver cómo se aplica esto en un caso completo, revisa los recursos del laboratorio o escríbenos desde contacto para comentar tu proyecto.

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