14 de marzo, 2025
Storyboard para una escena de dos segundos
Cómo decidir qué se ve y qué se intuye
La escena dura dos segundos y debe comunicar un cambio de estado sin texto. El ejercicio parte de seis viñetas y obliga a eliminar todo lo que no aporte información. Se analiza el ritmo de planos, la continuidad de mirada y el uso del color como señal. Al final se compara el storyboard con el prototipo para ver qué se perdió y qué se ganó.
En la mesa quedaron tres viñetas de las seis iniciales. La primera establece el punto de vista, la segunda introduce el cambio de color y la tercera resuelve el gesto. Lo demás era relleno: detalles de fondo que nadie iba a leer en dos segundos. La continuidad de mirada se sostiene con una línea diagonal que cruza las tres viñetas y guía al ojo sin que se note.
El color funciona como señal de estado antes que como decoración. Un cambio de violeta a turquesa en la segunda viñeta basta para indicar que algo se ha activado, sin necesidad de iconos ni etiquetas.
Al llevar el storyboard al prototipo, la transición ganó velocidad pero perdió la pausa que daba la tercera viñeta. Esa pausa era la que permitía entender el cambio. La solución fue alargar la segunda viñeta medio segundo y recortar el gesto final. No hay regla fija: cada escena pide su propio ritmo.